Técnica y metodología
Atención a la etapa posterior a la competición en la preparación de los halterófilos
Resumen en español de Tyazhelaya Atletika. Ezhegodnik 1983 (Moscú: Fizkultura i Sport, 1983), pp. 19–20: el texto es una paráfrasis, no una traducción.
Planteamiento
- Las semanas posteriores a una competición están poco estudiadas. Los errores cometidos entonces pueden alterar el entrenamiento e incluso perjudicar la salud, por lo que esta etapa debe formar parte de la periodización anual.
- La competición provoca un estrés intenso, tanto si favorece el rendimiento como si se convierte en «distrés». La tarea principal de esta etapa es que el entrenador y el médico devuelvan el estado psicofisiológico del deportista a la normalidad.
Cuatro líneas de acción, a partir del final mismo de la competición
- Psicológica: un enfoque firme o suave, pero siempre benévolo, adaptado al resultado obtenido. Advertir contra la sobrevaloración de un éxito; apoyar y animar tras un fracaso. Usar la descarga psicológica y la autorregulación autógena. Tranquilizantes o antidepresivos solo con aprobación médica. Los entrenadores deben aprender psicohigiene.
- Médico-biológica: ducha, sauna, descanso activo, masaje, vibromasaje neumático, ultrasonido, ionización del aire; alimentos de alto valor nutritivo (galletas proteicas «Olimp», bebida hidrocarbonada-mineral). Estos recursos suelen reservarse para antes de la competición, pero las pérdidas de energía y minerales hacen que también sean necesarios después de ella, sobre todo para quienes bajan de peso.
- Organizativa: un breve periodo de descanso completo con reconocimiento médico y procedimientos de recuperación, proporcionado a la categoría de la competición y al grupo de edad. Llevar un diario de impresiones y de datos de autocontrol.
- Pedagógica: un retorno gradual de hasta unas 2 semanas de duración. Los levantamientos clásicos pueden sustituirse por ejercicios auxiliares, generales y de otros deportes. Aumentar el volumen y la intensidad solo cuando la recuperación esté confirmada de forma objetiva y subjetiva y el deportista tenga verdaderas ganas de entrenar.